Sam 'Lightin' Hopkins

 

Nos dejó una herencia de entre ochocientas y mil grabaciones de estudio o en directo, fruto de seis décadas de actividad profesional. Dos de sus guitarras, la Gibson J-160e "hollowbox" y la Guild Starfire, están expuestas en lugares emblemáticos como el Salón de la Fama de Cleverland y el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana en Washington DC. Músicos como R.E.M., Erykah Badu o el cantante de Country C le han dedicado canciones. Así presentamos a nuestro artista de hoy: Sam 'Lightin' Hopkins.

Sam nació en 1912 en un pequeño pueblo de unos 300 habitantes llamado Centerville (Texas), en el seno de una pequeña comunidad afroamericana. A la edad de 8 años su padre lo llevó a un picnic de la iglesia de Buffalo, donde vio tocar a Blind Lemon Jefferson, el padre del Blues tejano. Desde aquel día, y según contó más tarde, sintió que el Blues estaba dentro de él como una revelación divina. La realidad era que el Blues se encontraba muy arraigado en su familia. Su Padre y varios parientes eran músicos y cantantes. Así fue como Hopkins comenzó a tocar la guitarra de manera informal en reuniones de la iglesia junto a su primo lejano Alger "Texas" Alexander, de quien aprendió muchísimo.

A mediados de los años 30, y siendo un veinteañero, pasó un tiempo en la granja prisión del condado de Houston, después de lo cual permaneció en este condado con su primo tocando en clubes y locales. Empezaron a ser conocidos en la zona. Sin embargo, la música no les daba el suficiente sustento económico. Así que Hopkins decidió regresar a su pueblo natal, aparcar su carrera a un lado y trabajar como jornalero en las fincas de los alrededores.

Nuestro bluesman hizo un segundo intento en Houston en 1946. Mientras cantaba en Dowling Street fue descubierto por Lola Anne Cullum, cantante fichada por Aladdin Records, quien convenció a Hopkins de que viajara a Los Ángeles (sede del sello discográfico), acompañado del pianista Wilson Smith. El dúo grabó doce temas. Un manager de Aladdin decidió que el dúo necesitaba más dinamismo en sus nombres y apodó a Hopkins "Lightnin'" y a Wilson "Thunder". Este fue el comienzo de su carrera, la cual duró hasta su muerte en 1982. Lo demás, ya es parte de la historia.

El álbum que vamos a mostrar hoy es una re-edición italiana de su “Lightnin' Strikes” (Joker. 1966) distribuido en el país de la pasta por el sello Saar en 1971. Se trata de nueve de sus mejores temas, grabadas entre los días cuatro y cinco de octubre de 1965 en Los Angeles. Sam se rodeó de un trío formado por Jimmy Bond al contrabajo, Earl Palmer a la batería y Don Crawford a la armónica. El productor de sonido fue Dave Hubert, fundador de Horizon Records. El resultado fue una obra magistral del Blues de 12 compases. Nos deleitaremos oyendo la brillantez de la técnica de Hopkins, en el que compagina los bajos, el ritmo y las percusiones sólo con su mano derecha. Tintes de Jazz y Country también pueden apreciarse en el disco.

Disfrutad de esta joya. 100% sonido vinilo, disco encontrado en las cloacas de Berlín.


Chi Coltrane

 

Corría principios de los años 70. La metralla musical, que la explosión del rock sesentero produjo, se había expandido por todo el mundo. La Meca se encontraba en Estados Unidos, fábrica de reconocidas bandas, a las cuales todos querían imitar; o se imitaban unas a otras. Eran momentos álgidos en los que artistas de la nobleza de Elton John o Carole King jugaron un gran papel para fusionar el piano -instrumento de rancio abolengo- con el Soul, el Blues y el Rock blanco (INCISO: no hay que olvidar que como el flamenco gitano y el flamenco "payo", en la la música estadounidense ocurre lo mismo entre la comunidad afroamericana y la blanca de origen anglosajón. El aporte de los negros fue enorme). En este contexto apareció una joven promesa dispuesta a alcanzar las cotas más altas de los “charts” nacionales.

Chi (pronunciado “shy”, “tímida” en español) Coltrane no tiene ninguna cercanía con el aclamado trompetista, aunque sí compartieron una cosa en común: la vistuosidad que les acompañaba al tocar sus instrumentos. Chi dió su primer recital de piano con 12 años. Se cuenta que, al igual que la mayoría de las niñas que crecían a principios de los cincuenta, ella y sus amigas jugaban con muñecas. Un día, cuando cumplió 8 años, cogió su muñeca y se fue a jugar a la casa de su vecina. Cuando entró, descubrió el piano de la familia. De repente, Chi Coltrane perdió el interés en sus muñecas y empezó a tocar el piano. No obstante, ella creció en un ambiente propicio para la música, ya que su padre, de origen alemán, tocaba el violín.

Con apenas veinte y pocos años montó una banda, tocando en bares y clubes. Sus maravillosas habilidades como pianista junto a su voz alternativamente tierna, enérgica y enojada fueron descubiertas por el gerente del Teatro Shubert, que llevó a Chi Coltrane a la Costa Oeste donde grabó una demo de seis canciones que fue enviada directamente a Columbia Records. Pronto se organizó una audición con Clive Davis, y después de cantar una sola estrofa se le ofreció un contrato, tras lo cual grabó un trío de álbumes para este sello, siendo el primero, el homónimo, el que alcanzó el mayor éxito en Estados Unidos, cuyo single "Thunder and Lightning" alcanzó al número 17 de ventas.

El segundo trabajo, el que vamos a presentar hoy, bajo el título de “Leit it ride” (1973) fue alavado por la prensa como el culmen de su carrera. Sin embargo, no consiguió seguidores, y fue escuchado más en Europa que en su país de orígen. En este trabajo volvió a poner sobre el tapete sus grande dotes como compositora, tal y como lo había hecho en su disco inaugural. Pero aún quiso más. Como había aprendido mucho del productor Toxey French, quería producir ella misma este disco. Y así ocurrió.

Ahora que habían acordado que Chi Coltrane podía producir “Let It Ride”, se puso a formar una banda que incluía una mezcla de caras viejas y nombres nuevos. La sección rítmica incluía a los bateristas Jim Gordon, Jim Keltner, Barry De Souza y Steve Parsons; los bajistas Larry Knechtel, Chris Lawrence, etc.; y los guitarristas Ben Benay, Larry Byron y Lee Ritenour. Se les unieron Paul Buckmaster en los sintetizadores, Alan Estes en la pandereta y Bobbye Hall que tocaba las congas y la pandereta. Completaban la alineación las coristas Merry Clayton, Clydie King y Stephanie Spruill, además de una sección de trompa, cuerda y viento. Esta fue la banda que acompañó a Chi Coltrane en el estudio de Mama Jo en el norte de Hollywood, y en los estudios Trident en Londres, durante su gira europea.

El álbum está compuesto por diez canciones, comenzando con “Aleluya”, una oda de tintes rock gospelianos al más estilo de "la Joplis". "Flyaway Bluebird" crea un patio de recreo sonoro con sólo un piano y un puñado de vocalistas, y es su mejor momento. El tema que da título al disco se abre como una balada bastante rutinaria, sólo para transformarse en una obra maestra indómita y angustiosa. A mi el tema que más me gusta es el primero de la cara B, "who ever told you", el cual derrocha una energía especial.

La única crítica que se puede hacer a “Let It Ride” es la tendencia de Coltrane a comerse los géneros musicales y escupir ejemplos instantáneos de ellos. Por ejemplo, "Shortnin' Bread" suena como un ejercicio de un libro de texto de "How To Play the Blues".

Aquí os dejamos con el álbum. 100% sonido vinilos rescatados de las cloacas de Berlín.

¡Disfrutad!


Jean-Pierre Rampal

 

En 1969 el archiconocido flautista Jean-Pierre Rampal (propietario de la única flauta de oro macizo fabricada en 1869 por el gran artesano francés Louis Loty la veterana arpista Lily Laskine grabaron un recopilatorio de canciones tradicionales japoneses convertidas a un formato netamente clásico. Fue lanzado por el sello fracés Erato, especializado en grabaciones de este género. Rampal por aquel entonces era el maestro de flauta más famoso del planeta, tocando con innumerables orquestas y con otras tantas celebridades. Durante los años 60 emprende numerosos viajes y realiza múltiples aportaciones musicales. Su alcance se extendió mucho más allá de lo ortodoxo. Junto a la avalancha de grabaciones clásicas, grabó canciones folclóricas catalanas y escocesas, música india con el sitarista Ravi Shankar, y, junto a la mencionada Lily Laskine, el álbum que presentamos hoy en nuestro blog, cuya importancia le llevó a ser nombrado el mejor del año en Japón, tras lo cual se hizo adorar por una nueva generación de flautistas japoneses emergentes.

Melodies Japonaises Pour Flute Et Harpe” es un compendio de composiciones clásicas japonesas del siglo XX, cuyos originales eran tocadas con instrumentos tradicionales de este país, tales como el koto o el shakuhachi. La obra empieza con una interpretación de una pieza de Michio Miyagi (1929), “Haru no Umi” (el mar en primavera). Luego continua con dos canciones de cuna, “Cuhgoku Chi Ho No Komori Uta” (1938) y “Aka Tombo” (1927) de Kosaku Yamada, entre otras impecables canciones.

Tanto Rampal como Laskine tuvieron que estudiar estas piezas en profundidad para lograr una eficiente adaptación a sus instrumentos europeos, cuyo resultado fue una obra de alta calidad y simpleza. En particular, la flauta de Rampal, cálida, vibrante y técnicamente perfecta, se compagina con los hermosos acompañamientos del arpa de Laskine. “Melodies Japonaises Pour Flute Et Harpe” es un viaje al país del sol naciente, un disco épico que le valió para que muchos años después, en 1994, el embajador de Japón le entregara la “Orden del Tesoro Sagrado”, la más alta distinción otorgada por el gobierno nipón en reconocimiento por haber inspirado a una nueva generación de aspirantes a flautistas en su país.

Aquí os dejamos con el trabajo. 100% sonido vinilo rescatado de las cloacas de Berlín.

¡Disfrutad!


John McLaughlin



Virtuoso, ecléctico, innovador. Con estos apelativos presentamos a uno de los guitarristas más importantes del mundo del Jazz. A John McLaughlin se le conoce por haber grabado con su guitarra eléctrica en, nada más y nada menos, cuatro álbumes del trompetista Miles Davis: “In a Silent Way”, “Bitches Brew”, “Jack Johnson” y “On the Corner”. McLaughlin es recordado por sus solos en el mítico concierto en San Francisco de 1981, junto a Paco de Lucia y Al Di Meola. O por el Grammy obtenido en el 2018 por el mejor solo improvisado de Jazz. Si recorremos la vida de este fenómeno, no nos dejará indiferente, y podremos observar que una de sus máximas consignas fue los múltiples proyectos de fusionar el Jazz con otros estilos del mundo.

Sin embargo, lo que nos ha llevado a escribir este post no es su inconmensurable carrera, sino uno de los discos que encontramos en las cloacas de Berlín. “My goal's beyond” (1971) es su tercer disco en solitario, el cual se enmarca en la corriente que en su día fue etiquetado como “Spiritual Jazz”. Ésta fue la búsqueda espiritual de muchos artistas sumergiéndose en la música de la India y en el “ritmo modal”. Particularmente con este álbum McLaughlin marca su primer cambio estilístico aparcando a un lado la guitarra eléctrica y sacando lo mejor de la guitarra acústica. Este álbum, además, está fuertemente influenciada por la música de la India, y fue dedicado a su líder espiritual, el gurú Sri Chinmoy. De hecho, tanto él como su esposa, la cual también participó en la grabación del mismo, serán bautizados con el nombre de "Mahavishnu".

La estructura de este trabajo tiene dos piezas. La cara A ("Peace One" y "Peace Two") se mueve en la fusión entre Jazz y música modal hindú e incluye saxofón soprano, flauta, violín y percusión india. La cara B contiene ocho composiciones cortas (tres estándares y cinco originales) interpretadas por McLaughlin con guitarras acústicas, y con puntuaciones ocasionales de los platillos de Billy Cobham.

Os deseamos que disfrutéis. ¡Viva la música!


 

Felipe Campuzano es uno de los compositores andaluces más paradigmáticos de los últimos tiempos. Ha tocado practicamente por medio mundo, dando recitales musicales en las principales universidades de Estados Unidos, Emiratos Árabes o Europa. Además, es uno de los músicos insignes de Andalucía, rompiendo con los estereotipos y los tópicos que se tenían de esta tierra y otorgando a los anales de la historia musical una frescura compositiva y original sin precedentes. Pianista de galones superiores, se le conoce también por haber compuesto temas tan emblemáticos como “Achilupú”, “Precaución amigo conductor”, o “Te estoy amando locamente”, de 1974, interpretado por el dúo LasGrecas. Para las nuevas generaciones Campuzano es un autor desconocido, pese a que ha grabado más de 3000 temas.

Siendo un niño cursó estudios de piano durante cinco años en el conservatorio Manuel de Falla de la ciudad de Cádiz. Posteriormente se trasladó a Madrid para estudiar en el conservatorio Superior y. más tarde, cursó en los conservatorios de París y Londres.

El disco que vamos a compartir esta semana se trata del segundo volumen de una trilogía que pudo haber estado formado por ocho volúmenes (las provincias andaluzas), pero que finalmente se quedaron en tres: Cádiz (volumen 1), Sevilla (volumen 2) y Jaén (volumen 3). En el volumen que no atañe, “Espíritu de Andalucía” (1978) el pianista compone ocho temas grabados por el sello AMBAR (España) y distribuido en Alemania por Intercord. Se tratan de ocho joyas instrumentales que evocan lo más enraizado, profundo y místico de Andalucía, donde las escalas del piano adquieren una belleza natural y rítmica. Les dejamos que lo escuchen. ¡Sonido 100% vinilos! Encontrado en los mercados berlineses de segunda mano.

¡Disfrutad!

Felix Mendelssohn's Hawaiian Serenaders



Felix Mendelssohn nació en Brondesbury Park (London) en 1911 en el seno de una familia de ancestros judíos alemanes. De hecho, él llegó a afirmar en diferentes ocasiones que descendía del compositor clásico Felix Mendelssohn. Pero la genealogía no apoyó esa afirmación. Cuando todavía no era mayor de edad, trabajó un tiempo en la oficina de su padre en la Bolsa de Valores de Londres. Entonces, se unió a la Marina con tan solo diecisiete años. Años después, la abandonó y se convirtió en actor, además de dirigir varios clubes longuinenses (incluso regentó el suyo propio llamado “Club Félix”). Pronto se convirtió en el manager de varios líderes de bandas como Mantovani, Sydney Lipton, Joe Loss, Lew Stone y Carroll Gibbons. A pesar de su tartamudeo y, según dijo una vez, su limitada capacidad musical, formó su propia orquesta de baile que tocó en la Radio de Luxemburgo y en la BBC. Fue en una visita a las islas del Mar del Sur donde se enamora de la cultura hawaiana que lo lleva a formar una banda de estas influencias.

En 1938 Mendelssohn se hizo cargo de una banda dirigida por el guitarrista canadiense Roland Peachy y la rebautizó como Felix Mendelssohn's Hawaiian Serenaders. Vestido con un traje blanco, llevando siempre una guirnalda polinesia de flores alrededor del cuello, se limitaba a quedarse de brazos cruzados mientras el virtuoso guitarrista actuaba. En 1942 los Serenaders aparecieron en un espectáculo de variedades llamado "Yankee Clipper" que incluía una compañía de bailarines de hula a los que llamaron sus "South Sea Lovelies" y hacía participar también al público en el espectáculo. En su apogeo, la compañía contaba con unas cincuenta personas.

Después de la II Guerra Mundial, los Serenaders aparecerán en numerosos programas de radio en el Reino Unido. El grupo también apareció en dos películas: 1946 "Demobbed", protagonizada por el cómico Nat Jackley, y 1951 "Penny Points To Paradise", protagonizada por Harry Secombe, Peter Sellers y Spike Milligan.

En 1946 la banda sufrió problemas financieros que culminaron en 1950 cuando Mendelssohn se quedó en bancarrota. Organizó una gira a Holanda para pagar sus deudas, pero fue un desastre financiero, ya que los gastos fueron mayores que el pago recibido, y esto dejó a toda la compañía varada sin el pasaje de regreso a Inglaterra. Mendelssohn negoció con un campamento local del Ejército Británico, ofreciendo espectáculos gratuitos a los militares a cambio de alojamiento y transporte subvencionado de vuelta a casa. Esto fue el final de la compañía bajo su pupilaje. Poco después Felix falleció.

Los instrumentos de la música Hawaiana de la banda incluían los ukeleles, la guitarra "slide”, la batería, la guitarra eléctrica, el xilófono y el contrabajo, en sintonía con el Jazz. Esta música servía como evasión de los británicos, quienes podían viajar a las paradisíacas playas de los Mares del Sur e imaginarse que estaban tumbados al sol sólo con escuchar esta música. Tuvo, de esta manera, una función pseudo turísticas, quizás la primera en este contexto.

Para terminar, en el siguiente álbum vamos a compartir un disco vinilo con los grandes éxitos de Felix Mendelssohn's Hawaiian Serenaders.¡100% sonidos vinilo! Encontrado en los mercados berlineses de segunda mano. 

Buzuki y el rebético griego

 

Hablando de instrumentos del mundo, el buzuki tiene denominación de origen. Y ésta es Grecia. Perteneciente a la familia de los cordófonos, con su cuerpo en forma de pera, al tocarse se asemeja a la mandolina en ciertos timbres. Su origen se remonta a la Antigua Grecia y se hacía llamar “panduris”. Sentó un precedente entre los instrumentos de cuerdas de entonces al poseer trastes, con los cuales las notas se hacían más precisas. Según las fuentes, el buzuki fue el precedente del laúd árabe.

En 1923 sucedió la catástrofe de Asia Menor y muchos territorios griegos, como la ciudad de Esmirna, pasaron a formar parte de Turquía. La población griega de estos lugares tuvo que desplazarse a Atenas, el Piréo y Tesalónica, llevando consigo sus sentires musicales, los cuales acabaron fusionándose con el género rebético. Hay que aclarar que en estos tiempos la música rebética pertenecía a las capas sociales más pobres y se cantaba sobre el alcohol, la delincuencia, el hachís y el amor. No es hasta los años 50 cuando este género alcanza popularidad y reconocimiento a nivel mundial.

Tras esta breve introducción, pasamos al disco que queremos presentar hoy, como es habitual, encontrado en los mercadillos berlineses de segunda mano. Se trata de una grabación del sello Warner Bros Records de 1978, donde el buzuki es el protagonista indiscutible. Valiosa antología folclórica, cuyos protagonistas son Míkis Theodorákis, Mános Hatzidákis y Stavros Xarchakos, los tres músicos más reveladores e importantes de la música moderna griega. Hagamos como que estamos bailando cogidos por los hombros antes de haber bebido raki y sumergámosno en la cultura helénica..

¡100% sonido vinilo! ¡Disfrutad!

Brontosauři


Brontosauři fue una banda de Folk checo fundado en 1972 por los hermanos Jan y Frantisek Nedvěd, sucesores de la antigua banda de "trampingToronto, con sede en la ciudad de Jílové u Prahy. Gracias a la creatividad expresiva de los hermanos Nedvěd, la banda se hizo muy popular rápidamente, especialmente después del Festival de Música de Porta. Más tarde, se unieron a los hermanos más músicos, cada uno de los cuales era también miembro de la archiconocida banda checa Spirituál kvintet. Hoy en día, Brontosauři es una leyenda de la música folclórica en la República Checa. La banda se separó en 1994 después del lanzamiento de su octavo y último álbum "Zahrádky".

Brontosauři se enmarca dentro del fenómeno llamado música de vagabundos o tramping (en checo: trampská hudba) y la canción de vagabundos (trampská píseň, trampská písnička). Se basan en estilos de música y canciones asociados con la actividad recreativa de vagabundos checos, especie de antiguos "nómadas" de la europa del este. Su sonido es básicamente música Country americana traducida al idioma checo y mezclada con canciones folclóricas autóctonas. En particular, la música Bluegrass checa es un componente significativo del estilo tramping.

El estilo se originó después de la Primera Guerra Mundial, bajo influencia de las tropas estadounidenses, las cuales trajeron a Europa las músicas Blues, Jazz y Folk, sin olvidar el componente céltico propio del norte. Mientras que originalmente estaba destinado a ser cantado en el camino y en el fuego del campamento, pronto saltó al panorama de conciertos a puertas cerradas.

La serie de CD Nejhezčí české trampské písničky ("Las mejores canciones checas de vagabundos") ofrece una selección de canciones clásicas y populares de este estilo.

Y terminamos con la degustación sonora del séptimo álbum de estudio de la banda, grabado en 1987, donde cuentan con la maravillosa voz de Zdena Tosková


Furusato No Min'yō



Hoy vamos a sumergirnos en la música tradicional japonesa. “Furusato No Min'yō” es una palabra compuesta por “Furusato” (de donde eres tú) y “Min'yō” (canción popular). El término min'yō es utilizado a veces también para referirse a las canciones tradicionales de otros países, aunque se necesita un adjetivo que lo preceda: "Furansu min'yō" (canción folclórica francesa), o en su caso "Nihon min'yō" (canción popular japonesa).

Muchas canciones de este género están relacionadas con oficios antiguos, y fueron cantadas originalmente mientras trabajaban o en el descanso. Otros min'yō funcionan simplemente como entretenimiento, como acompañamiento de bailes o en rituales religiosos. La mayoría de las canciones folclóricas japonesas relacionadas con el trabajo se cantaban originalmente a capella, ya sea en solitario o en grupo. Algunas canciones exhiben el mismo tipo de canto de "llamada y respuesta" que se ve a menudo en la música negra del sur de los Estados Unidos o en las culturas andinas del cono sur americano. Sin embargo, durante el período Edo, y en adelante, se añadió acompañamientos melódicos de instrumentos tales como el shamisen, el shakuhachi y el shinobue. Los instrumentos de percusión, especialmente los tambores, también fueron incluídos en el acompañamiento de min'yō, sobre todo cuando esas canciones se utilizaban en danzas o ceremonias religiosas.

Durante el siglo XX este género musical ha evolucionado para convertirse en melodías altamente virtuosas. De hecho, min'yō es ahora una forma de música artística, a menudo estudiada por profesores profesionales que pueden conceder a sus estudiantes títulos académicos de prestigio. Además, se han creado cientos de "sociedades" (los hozonkai) que tratan de preservar las canciones en sus formas más tradicionales y antiguas.

Para muchos japoneses, min'yō evoca una nostalgia de las ciudades imperiales o mitológicas, y de la familia; de ahí el dicho común entre los practicantes y aficionados al género: "el Min'yō es la ciudad del corazón". Y con este dicho os dejamos que disfrutéis del siguiente álbum que aglutina una amplia gama de canciones Min'yō, cuyo disco vinilo fue comprado a Taishi Nagasaka, Dj japonés afincado en Berlín.

XIT



La mayoría de las veces que husmeo en las tiendas de discos de segunda mano me dejo llevar por el espíritu que las portadas me transmiten. Si veo algo especial en ellas, y pese a no haber escuchado hablar de quienes están detrás, acaban en mi sagrada colección de vinilos. Luego, casi siempre coincide con que se trata de un obra de gran magnitud. Esto mismo me ocurrió con el álbum que vamos a mostrarles ahora, puesto que me llevó a indagar en el Incidente de Wounded Knee (la rebelión sioux de 1973) y a conocer la fascinante historia de la primera banda de rock de los 70 formada por nativos americanos, cuya resonancia alcanzó todo el globo.

Si hablamos de XIT, estamos obligados tratar la figura de Tom Bee. Nació y creció en la reserva de Gallup, Nuevo México. Cuando forma la banda, la canción que los catapultó a la fama fue "(We've Got) Blue Skies", grabada por Michael Jackson, entonces en The Jackson 5, en su álbum de éxito mundial "Maybe Tomorrow". Esto les condujo a firmar con el sello Motown Records, con el cual lanzaron dos álbumes: "Plight of the Redman" y "Silent Warrior". Un sencillo de este último álbum titulado "Reservation of Education" llegó a ser uno de los 5 discos más vendidos en Francia y otros países europeos en 1973. Los matices políticos de las letras de Tom Bee, así como sus orígenes nativos, les impidieron alcanzar el estatus de superestrella en los Estados Unidos, pero el grupo desarrolló un estatus de culto en América y Europa, lo que ha permitido que su música sobreviva durante los últimos treinta años.

De hecho, un importante periódico escribió una vez: "Estos tipos son para los indios como los Beatles para los blancos". En medio de una legión de fieles seguidores en todo el mundo, los conciertos de XIT fueron comparados con la energía de los Rolling Stones. Durante su estancia en la Motown Records, Bee también escribió y produjo la canción "Joyful Jukebox Music" para el álbum Swan Song de Michael Jackson, y también trabajó con Smokey Robinson en su primer álbum en solitario "Smokey", entre otros trabajos con estrellas mundiales.

Las letras de Tom Bee estaban cargadas de críticas políticas, en una década, la de los 70, cuando se produjeron los altercados de Wounded Knee en el que unos 200 sioux, entre cuyos lideres se encontraba Russell Means (muy popular hoy por haber interpretado a Chingachgook en la película El último mohicano), ocuparon este pequeño poblado en protesta por la opresión sufrida por el cuerpo paramilitar, el Goon (Guardians of the Oglala Nation), y por el desentendimiento del gobierno estadounidense de las quejas de la comunidad. Las fuerzas del orden -US Marshalls y FBI- y la Guardia Nacional solventaron el conflicto como de costumbre, a tiros, con la muerte de un Marshall, un periodista y docenas de nativos americanos.

Disfrutad de este quinto álbum de XIT, lanzado en 1977 por el sello Canyon Records (Arizona) y divulgado por Pathe Marconi y EMI en Francia en 1978.  


Chis Hinze & Raghunath - Chintan



La contracultura surgida en Estados Unidos durante la década de los 60 marcó un punto de inflexión para una juventud que se sintió libre de las ataduras morales que el sistema les imponía. Se produjo un desarraigo de lo establecido y una búsqueda de nuevos arquetipos existencialistas. La mirada de los músicos de Occidente se fijó, entonces, en los países exóticos, la mayoría de ellos excolonias. Los Beatles lo pusieron de moda cuando en febrero de 1968 viajaron a Rishikesh, en el norte de la India, para asistir a una sesión de entrenamiento de Meditación Trascendental con Maharishi Mahesh Yogi. McCartney, Harrison y Lennon se dejaron crecer las melenas y la barba al estilo de los gurús de postín, y regresaron al Reino Unido con un puñado de instrumentos orientales, incluyéndolas en sus producciones musicales. El Jazz también se hace eco de esta nueva corriente espiritual y nace el “Spiritual Jazz”, entre cuyos músicos podemos nombrar al gran John Coltrane o Don Cherry.

 Esto fue el germen de lo que poco después se llamaría “New Age”, una corriente pseudorreligiosa-musical elaborada por productores de Europa central y del norte, la cual tiene su eclosión durante los años 80 y nos dejaron músicos como Holger Czukay, Brian Eno o Tangerine Dream. Y En este punto debemos hablar del pianista y flautista holandés Chris Hinze.

Chris Hinze viaja a Bombay en 1974 y se hace discípulo del maestro de bansuri Raghunath Seth, de quien aprende técnicas de improvisación. El resultado de muchos años de enseñanza está plasmado en este disco grabado en los estudios de Radio Gems Bombay en 1982, en el cual maestro y discípulo, rodeado de un elenco extraordinario de músicos indios, nos muestran lo más hermoso y profundo del raga. Las largas escalas improvisadas nos sumergen en un estado casi de meditación.

¡Disfrutad del álbum completo!    

Michel Attenoux Plays Dixieland



Las pocas referencias biograficas de este artista se hallan en el "Diccionario Grove de la Música y los Músicos" y son muy escasas. Michel Attenoux (14 de junio de 1930 en París - 24 de abril de 1988 en Laval) fue un sobresaliente saxofonista de jazz francés. En su juventud se dejó influenciar por la ola del Jazz americano, cuya llegada a Europa se produjo durante la I Guerra Mundial con los músicos-soldados puertorriqueños y neoyorquinos negros, los "Harlem Hell Fighters". Desde entonces el Jazz se convierte en una moda en Francia que perdura hasta nuestros días.  

Attenoux tocó el piano en su juventud, más tarde aprendió a tocar el saxofón soprano y a tocar en círculos locales. Fundó su propio grupo en 1951, que tocó con el trompetista estadounidense Peanuts Holland en 1952 y en 1953 se le ofreció el puesto de banda de la música house en un club parisino llamado Metro Jazz. Allí tocó con Sidney Bechet, Jimmy Archey y otros músicos afroamericanos. A partir de 1955, añadió el saxofón alto a su repertorio, y tocó con jazzistas americanos que visitaban París durante las siguientes décadas; también tocó en el Festival de Jazz de Newport en 1975. En la década de 1970 trabajó con Geo Daly, Marc Laferrière, Al Grey, Eddie Lockjaw Davis y las estrellas de Lionel Hampton. En 1978 formó Les Petits Français con Moustache, Marcel Zanini y François Guin, que grabaron versiones en jazz de las canciones de Georges Brassens.

El disco que a continuación vamos a compartir es un conierto único grabado en el Konzerthaus Stuttgarter Liederhalle, Stuttgart el 15 de Mayo de 1960, con The Latin Jazz Band. Disfrutad.

Eduardo Falú



Hoy queremos rendir homenaje a uno de los más grandes guitarristas-compositores de la historia folclórica argentina. Eduardo Yamil Falú (1923-2015), hijo de emigrantes sirios, nació en un pequeño pueblo de la provincia de Salta. A muy corta edad se traslada a Yatasto donde su padre administraba una finca y regentaba un almacén. Fue en esta región con vestigios incaicos, desiertos áridos, montañas majestuosas y sierras selváticas donde Eduardo creció. A los once años comenzó a tocar la guitarra de su hermano mayor Alfredo, quien daba clases con un profesor local al que apodaban "el burro". En 1937 su familia se traslada a la capital de la provincia y es allí donde cursa sus estudios secundarios.

A los 17 años Eduardo toca por primera vez para el público en Radio LV9 de Salta, formando parte de la banda "Los Traperos", quienes ponían la banda sonora en directo. Poco después graba sus primeras canciones como guitarra solista de "La Tropilla de Huachi Pampa", componiendo la canción de aires andinos "la fuga del sol". Tras hacer el servicio militar, él y su amigo también músico César Perdiguero se trasladan a Buenos Aires para trabajar en un radio, y allí descubren que la música folclórica todavía no es conocida por los círculos de la sociedad. 

En 1950 graba su primer álbum con el sello TK con el nombre de la "Vidala del Nombrador". A partir de entonces no para de producir música, ya sea para para sellos discográfico como para bandas sonoras de películas, recopilando a su vez una gran cantidad de premios nacionales e internacionales.

El disco vinilo que vamos a escuchar hoy fue lanzado por el sello holandés "Disques Festival" en los años 60 y supone uno de los recopilaciones más representativos de este artista, entre cuyas canciones tendremos el honor de escuchar zambas, vidalas, temas con sabores andinos y otros al toque clásico. No os olvidéis de escuchar su versión a la guitarra del "condor pasa", de una técnica sublime. Eduardo para sus composiciones se inspiró en la vanguardia poética argentina, sobre todo en Jaime Dávalos, seguidor de Pablo Neruda y Mario Vargas Llosa.

Preparen un mate, un té o una copa de vino; pongan la música y siéntense para hacer un viaje a las raíces de la guitarra latinoamericana. ¡Disfrutad!


Gheorghe Zamfir


Siguiendo con la saga de músicas del este de Europa, hoy os quiero hablar de un músico extraordinario que, pese a su elenco de éxitos, muchos quizás no lo conozcáis. Hace unos días, rebuscando en las tiendas de segunda mano de Berlín, me encontré un vinilo bajo el título "Marcel Cellier présente La doina roumaine avec Gheorghe Zamfir" (1969). Al principio no le presté atención. Pero, tras probarlo en el tocadiscos, me quedé muy impresionado. Este álbum me introdujo a ese sabor balcánico, gitano romaní y fusión de culturas que ciertos pueblos tienen. Empecemos por el principio.

Todo empezó cuando el etno-musicólogo suizo Marcel Cellier se pateaba los países balcánicos a principios de los 60, en busca de las músicas ancestrales que por estas regiones sobrevivían al paso del tiempo. Fue este también productor quien descubrió e introdujo en la esfera internacional a "Le Mystère des Voix Bulgaresen su sello discográfico "Disques Cellier"; y durante 25 años estuvo cazando talentos en un programa de radio llamado "desde el Mar Negro al Báltico". Muy interesado en la música tradicional de Rumanía, Marcel descubrió a su segunda gran revelación: Gheorghe Zamfir

Gheorghe Zamfir nació el 6 de abril de 1941, en la ciudad Găești, en el condado de Dâmboviea (Rumanía). En 1955, a la edad de 14 años, su padre lo matricula en la Escuela de Música de Bucarest (hoy, la Escuela Nacional de Artes Dinu Lipatti), con la intención de estudiar acordeón, pero es aceptado en la clase de flauta de pan del profesor Fănică Luca. desde entonces nunca se desprenderá de este instrumento. Después de terminar la Escuela Superior de Música y el bachillerato (1961), ingresa en el Conservatorio Ciprian Porumbescu de Bucarest, donde se gradúa con una doble licenciatura en Pedagogía (1996) y en Dirección de Coro y Orquesta (1968).

Considerado el maestro de la flauta pan (tipo nai), revolucionó su sonido, por lo que la tradicional flauta de 20 tubos, se convirtió en la de 22, 25, 28, luego en la de 30 y al final en la de 42 tubos. Este invento también permitió que la flauta se introdujera en todos los estilos y géneros musicales. Fue entonces cuando desde América y Canadá, hasta Australia, Japón o Sudáfrica, las salas de conciertos estaban repletas: todo el mundo quería escuchar a Gheorghe Zamfir, la flauta de pan que se convirtió en un instrumento universal de moda.

El álbum que vamos a escuchar hoy es un conjunto de "doinas": cánticos labriegos cuyo origen se conecta con los țigani lăutari (músicos gitanos), el Klezmer judío y los estilos de Oriente Medio. Fue el disco que lanzó a este flautista a la fama, apoyado por un número de grandes músicos rumanos como Dumitro Farcas (Taragot), Ionela Proden (voces), Efta Botoca (violín), etc. Disfrutad de esta obra única.  
   

Nadezhda Hvoyneva


Una parte fundamental del folclore búlgaro se halla en las montañas Ródope, una región que alberga costumbres ancestrales plasmadas en un sentir musical único. De hecho, hace dos mil quinientos años los griegos ya hablaban de estas montañas como un lugar de nacimiento de héroes, entre cuyos valles nació el músico Orfeo. Muchos habrán escuchado los místicos cantos y las sorprendentes gaitas de las Ródope, deleite para nuestros oídos y vehículo sonoro para transportarnos a épocas remotas, cuando el ser humano se encontraba en comunión con la naturaleza.

Sin embargo, no podemos obviar a la que fue, quizás, la cantante más influyente de esta región y de la propia Bulgaria. Estamos hablando de Nadezhda Hvoyneva, la cual nación en 1936, en Levochevo (Smolyansko), en el seno de una familia de cantantes. A sus veinte años ganó el primer premio en el Festival de Folclore de Plovidv (1956), que le fue entregada en mano por el compositor y fundador del "Pirin Folk Ensemble", Filip Kutev. Durante dos años formó parte del grupo de canto "Nuestra Canción", junto a un elenco de artistas tales como Gürga Pinjurova, Boris Mashalov, Radka Kushleva. En 1958 se une a la radio nacional búlgara actuando en directo dentro del repertorio de canciones populares. En su paso por la radio grabó cientos de canciones de las Ródope, y paulatinamente filmó numerosas películas con la televisión nacional. Su éxito durante los 60 y 70 la hace actuar en Europa, Asia, América y África. Nadezhda falleció en el 2000 en Sofía. Tras su muerte fue nombrada mujer del año por la American Biographical Institute

El vinilo que vamos a compartir a continuación lo rescatamos de una tienda de antigüedades del casco antiguo de Plovdiv. Se trata de un disco de 1975 bajo el sello "Balkantron", donde tendréis la oportunidad de escuchar la voz de Nadezhda Hvoyneva, la cual resume y representa la esencia de un pueblo de montaña, las Ródopes, con todos sus olores, costumbres, rituales y misticismos. ¡Disfrutad!

Chaco & Hell's Angel


Hace unos meses me colé en un evento muy especial en Neukölln con música, gastronomía nipona y venta de vinilos. Fue todo un descubrimiento, pues tuve la oportunidad de escuchar bandas japonesas de pop/rock de los 60 y 70 y hacerme con el disco que vamos a analizar ahora. 

Chaco & Hell's Angel formaron parte del movimiento "Group Sounds", a menudo abreviado como G.S. o G-Sound, es un género de música rock japonesa que se hizo popular a mediados de los 60 y principios de los años 70, con lo cual se inició la fusión de la música japonesa kayōkyoku y la música rock occidental. Éste es el tercer álbum de la banda, en el cual se desctacan los arreglos de Asano Takashionore. "Rock and Roll Prince", "crazy in love", "outside'm cold" y otros temas se encuentran en este expléndido trabajo.

Hay escasas referencias de esta banda en inglés. No obstante, os recomiendo que escuchéis el álbum y saquéis vuestras propias conclusiones. Para mi: un soplo de música positiva con acento kanji.

Osibisa


La historia de esta banda comienza cuando el saxofonista Teddy Osei consigue una beca del gobierno de Ghana para estudiar en la escuela privada de música y teatro de Londres. Rondaba el año 1962 y Osei decide instalarse por un tiempo largo en esta ciudad. Años más tarde, en 1969, persuade a sus colegas Amarfio (batería) y Tontoh (trompeta) para que se mudaran a Gran Bretaña también. Nace de este modo una de las bandas de Afrobeat más celebres de los 70. A esta primera formación se unieron los caribeños Spartacus R (bajo), Robert Bailey (teclados), Wendell Richardson (guitarra y voz) y otros músicos de Nigeria como Mike Odumosu y Fred Coker

Durante esta década Osibisa se va de gira por el mundo, siendo muy reconocidos en Japón, Australia, India y también África. Las portadas de sus primeros álbumes "Osibisa" y "Woyaya" (1971) fueron diseñado por el célebre artista inglés Roger Dean antes de que éste se hiciera famoso en donde podemos observar al psicodélico elefante con alas; y el tercer disco "Head" (1972) fue realizada por el diseñador alemán Mati Klarwein, conocido por su trabaja en la portada de Abraxas (Santana) y Bitches Brew (Miles Davis).

En la década de los 80 la banda apareció en el escenario durante la celebraicón de la independencia de Zimbawe y, poco después, dieron un legendario concierto en el mítico Marquee Club londinense en 1983. El giro comercial del mercado en esta época donde prevaleció el Punk y la música Disco hizo que la venta de sus álbumes bajaran estrepitosamente, decidiendo regresar a Ghana para montar un estudio y una escuela de música para jóvenes. En los años 90 muchos temas de Osibisa fueron usados en un montón de Cds recopilatorios pero sin su consetimiento y sin pagar derechos de autoría.      

El nombre de Osibisa en el dialecto fante (Ghana) significa fusión de estilos. Ellos mezclaban el highlife africano, el funk, el rock, la música caribeña, el latin-jazz. Un hermoso crisol de ritmos, sonidos y positividad. Os dejamos con un recopilatorio comprado en las míticas tiendas de segunda mano de vinilos de Berlín. ¡Disfrutad!  


Nicola Cruz


Nicola Cruz (Ecuador) afirmó en una entrevista a ZZK Records (sello argentino que lo fichó en el 2015) que grabar una canción debería ser algo íntimo; para él, preparar el estudio junto al equipo y los instrumentos es como evocar una ceremonia ancestral. Y no podía ser menos. En su primer sencillo conocido, “Sanación”, grabado en su refugio a las afueras de Quito, Nicola trabajó tiempos largos e, inspirándose en temas populares ecuatorianos como “vasija de barro”, creó un sonido nuevo, donde los instrumentos tradicionales se fusionaron con lo puramente electrónico. Según nos cuenta en una entrevista a Noisey

Ahí está una de las cuestiones de la música electrónica. Las máquinas pueden ser muy expresivas. Si la música solo fuera hecha por máquinas entonces de alguna manera sería fría. Hay que encontrar este balance en composición musical y la textura sónica.”. 

En otra entrevista a Billboard dice: 

“No me siento que esté haciendo una apropiación cultural. Quizás, lo que hago es interpretarlo a mi modo, con suficiente corazón”.

La música de Nicola Cruz pertenece a la nueva ola que está azotado Europa en estos momentos con DJs como Robin Perkins AKA El Búho, Matanza, OK Asno, Chancha Via Circuito o Siete Catorce. Fundamentalmente este género se nutre del folklore latinoamericano, desde las cumbres de los Andes hasta las profundidades de la Amazonía, en cuyas sesiones nuestra mente viaja a paisajes exóticos y participa en rituales místicos. En el caso de Cruz, intenta tender un puente entre la tradición y la modernidad, materializado en su álbum debut “Prender el alma” (2015). La presencia de instrumentos tradicionales como la zampoña (flauta andina) o el tambor dan un aire sugestivo y vibrante a sus composiciones, sumándose a las líneas minimalistas, cristalinas y ambientales de los beats y sintetizadores.

Nicola Cruz está tocando en los mejores Clubes del mundo. Ha pisado todos los continentes. Cuando se pone al mando de la cabina, la gente espera algo de él. Entonces, se produce la magia y el público comienza a dejarse llevar por la música, produciéndose un intercambio cultural: porque Nicola comparte una parte de su cultura en cada concierto.

Terminamos con su concierto en el Boiler Room en el 2016. Esperamos que os guste y disfrutéis de esta buena -y nueva- onda llegada del otro lado del charco. 

Los Incas


En los 60 la música andina todavía no era muy conocida en Europa, aunque sí existían ciertos círculos donde se desarrolló el caldo de cultivo para la creación de nuevas bandas. En este contexto se destacó L'Escale, un local de París frecuentado por celebridades como Violeta Parra y Gabriel García Márquez, y donde la juventud francesa experimentaba con los estilos sudamericanos junto a artistas residentes. Eran tiempos en los que estaban de moda los Machucambos, Los Jairos o los Chacos.   

Jorge Milchberg era un argentino emigrado a la capital francesa donde comenzó su carrera como pianista y académico. Aquí descubre el charango, instrumento andino que lo acompañará siempre. Poco después le ofrecen sustituir al también argentino Ricardo Galeazzi en el célebre grupo Los Incas, banda creada en París en 1956.

En 1965 Los Incas estaban compartiendo escenario con Simon & Garfunkel en el teatro l'Est Parisien. Al acabar el concierto, Simon se acercó a Jorge y le preguntó por la última canción de su repertorio, pues había quedado sumamente impresionado. Éste le regala el disco donde lo habían grabado, comenzando así una grata amistad entre ambos. El músico de Buenos Aires le introduce a la música andina. Entonces, Simon invita a los Incas a grabar aquel tema que le había gustado tanto para su  nuevo LP "Bridge over troubled water", poniéndole letras en inglés. Lo titula "el condor pasa (if I could)", el cual llegó a ser un éxito mundial. En 1970 Simon produce el nuevo disco de la formación de Jorge, cambiándose el nombre por el de Urubamba (río que discurre junto a Machu Pichu).

El disco que les presentamos hoy es una grabación de 1972 bajo el sello Philips. Seguramente es una reedición de la obra que Jorge Milchberg le regaló a Simon en el 65. Lo encontré en una cajonera de vinilos de ocación de una tienda de Kreuzberg (Berlin). En este trabajo la banda interpreta temas folklóricos de la
 música andina, desde Argentina hasta Ecuador, haciendo un pequeño resumen del crisol de culturas que existe en esta región. A esto se suman los instrumentos que utilizan, muchos de ellos de origen precolombinos, como la flauta quena, la tinya, la zampoña, o el charango, dándole un mayor colorido y exotismo a las melodías. Estilos como la zamba, los huaynos, la quirpa, la chacarera o los carnavalitos se encuentran en esta obra. 

¡Disfrutad amigos!